En Nadie en Casa, Jan nos conduce al reconocimiento de nuestra
verdadera naturaleza, explicando claramente la futilidad de buscar una
iluminación proyectada en el futuro. Podemos tener un vislumbre de que
somos Conciencia, el aspecto trascendental de nuestra naaturaleza, y a
continiación lo conceptualizamos como un estado ideal permanente que
tenemos que alcanzar.
Todos somos el mismo Uno. Sólo hay
Conciencia -consciencia más el contenido de ésta-. Esta apariencia
presente, tal como es -lo que incluye cualquier sentido de separación o
ego, y cualquier búsqueda de trascendencia o liberación-, ya es la
perfecta expresión de la vida. La aceptación de este hecho, de que tu
naturaleza es Conciencia, de cualquier cosa que se presente en este
momento en la consciencia y como consciencia, socava el movimiento para
trascender la separación, el ego, o cualquier otra cosa. No es necesario
ningún estado, condición o experiencia particulares.
Miedo,
separación, individualidad, ego, dicha, unidad, amor..., todo es un
interminable juego de posiibilidades. Como señala Jan, en términos de un
supuesto yo conceptual que espera ser aniquilado un día para poder
alcanzar la "iluminación", en realidad no hay nadie en casa. Simplemente
existe esta expresión presente de lo que es, tal como es, lo que
comprende cualquier sensación de aparecer ahora mismo como alguien, algo
que en realidad es perfecto.
Dejando de buscar la
totalidad reconocemos la vida como una expresión de lo que ya es total.
Tú, la Conciencia, eres el objeto de tu propio juego de búsqueda, y
Nadie en Casa es una exploración de esta extraordinaria paradoja.
Nathan Gill, autor de Clarity
sábado, 1 de octubre de 2011
martes, 26 de julio de 2011
La libertad verdadera consiste en liberarse de las ilusiones

"¿Eres libre? ¿Hasta qué punto? ¿Cuáles son los indicativos de la verdadera libertad? ¿En verdad somos libres los humanos? El libre albedrío, eternamente discutido e incomprendido, es la quimera del ser humano".
"Pese a que vivir en el sueño de la dualidad te obliga a tomar decisiones constantemente, la libertad verdadera no tiene nada que ver con las decisiones cotidianas que crees tomar. La libertad verdadera consiste en liberarse de las ilusiones".
"Incluso dentro del nuevo paradigma todo el mundo sigue llamando "libertad" a las respuestas programadas que constituyen nuestras cotidianas "tomas de decisiones".
Liberarme de las ilusiones significa dejar de identificarme con un cuerpo y con una historia personal. Y darme cuenta de que no sé nada. Entonces mi mente se abre a una inteligencia superior".
Jorge Lomar
jueves, 17 de marzo de 2011
Todo es tal y como es: los personajes que aparecen, las historias que se montan, los terremotos y las tragedias, las grandes alegrías

Cuando reconoces que tu verdadera naturaleza es Unidad –una sencilla presencia-, ¿qué necesidad tienes de entenderla? La presencia es lo que existe. Todo es tal y como es: los personajes que aparecen, las historias que se montan, los terremotos y las tragedias, las grandes alegrías y absolutamente todo lo demás. Ésa es la representación teatral, dentro de la cual, cuando se produce la identificación con el personaje, un montón de cosas pueden parecer importantes pero, en realidad, nada lo es. Sólo son importantes desde el punto de vista del guión de esa representación.
Nathan Gill
martes, 1 de marzo de 2011
La verdadera comprensión

A todos aquellos que buscan ir más allá de una comprensión “intelectual” y desean la verdadera constatación de vivir permanentemente “desde la consciencia” o “en el ahora” o sentir que “no son el hacedor” o la dicha de la “aniquilación del yo” o de estar “más allá del pensamiento” etc. etc. lo que precisamente les falta es una verdadera comprensión intelectual de que todo el tiempo son ya el constatar mismo.
No habrá nunca más consciencia de la que hay ahora. Nunca habrá más bien, totalidad, abundancia, perfección, infinito, no-dualidad, Dios…que lo que hay en este momento presente.
Juan Carlos Savater
martes, 22 de febrero de 2011
¿Por qué lo importante no son los objetos sino la Conciencia?

Es muy importante que aclaremos lo que queremos decir con el término “Conciencia”. Conciencia es la Totalidad o Unidad, y podemos decir que tiene dos aspectos: consciencia y contenido de la consciencia. Por lo tanto, a lo que tú te refieres al hablar de objetos es al contenido de la consciencia, es decir, a las imágenes que aparecen y se constatan en la consciencia. Esa idea de que el contenido de la consciencia no tiene importancia es un error, fruto de la concepción tradicional de la espiritualidad, que consiste en intentar escapar de lo material o del contenido. De ahí que, con frecuencia, se rechace lo material. Sin embargo, si sólo existe Conciencia –que es tanto consciencia como su contenido-, entonces el contenido goza de idéntica importancia.
Nathan Gill
domingo, 6 de febrero de 2011
La visión perfecta

Independientemente de lo parcial que sea nuestra perspectiva de las cosas que hay en el mundo, la visión de lo que realmente somos siempre es total y perfecta. Por regla general, sólo podemos ver los objetos del mundo de manera parcial como, por ejemplo, este lado de la cara de las personas pero no el otro, o el extremo más alejado de la habitación pero no el más cercano. Sin embargo, es imposible ver el vacío inconsútil de manera parcial puesto que lo vemos todo de una vez, simultáneamente, ahora y siempre. Tampoco podemos verlo de un modo distinto a como lo ve el resto de las personas porque aquí no hay nada sobre lo que podamos discrepar. Yo no puedo ver el vacío con más claridad ni con más opacidad que los demás. Asimismo, el vacío no mejora por más que lo miremos y tampoco empeora porque dejemos de verlo. En otras palabras, cuando lo vemos, estamos viéndolo de manera perfecta. En tal caso, cuanto menos somos capaces de aceptar sinceramente nuestra incompletad de ahí porque somos completos aquí. No hay nada más que alcanzar, nada que abandonar, nada sobre lo que argumentar ni discrepar, ni nada que probar. ¡Qué maravilla! ¡Qué paz!
Richard Lang
domingo, 23 de enero de 2011
De un modo natural uno se vuelve más impersonal y a la vez es más uno mismo

Para la persona que está funcionando con una conciencia más amplia empiezan a funcionar en ella también otras leyes: las cosas le van saliendo con una fluidez, las cosas se producen, aparecen, se va encontrando una sincronía en la que todo te está diciendo algo; y realmente, vas entendiendo que todo te conduce. No es una interpretación mental, pero te vas dejando llevar de manera fácil, y fluida; que la conciencia te vaya llevando. Te vas dejando en manos de la vida, pero a la par que estás muy consciente, intenso, en cada momento entregado a la situación que la vida te pone.
Entonces vas descubriendo que no tiene ningún sentido forzar las cosas, que todo se produce, que hay un gozo en eso; la conciencia se va abriendo y se va produciendo una iluminación. Pero todo este aspecto maravilloso no se puede forzar: nosotros podemos llegar a vivir desde el fondo, desde ahí la conciencia y la vida nos irán abriendo, iremos descubriendo toda una conciencia que es una unidad y que es una vida, que es una. Primero dejamos la clave personal y luego dejaremos la clave individual y uno irá viviendo en una conciencia en la que uno ya no se tiene en cuenta de un modo personal e individual, sino que hay una impersonalidad: se ve en algunas personas maduras, que están viviendo más cara al conjunto, en vez de cara a lo personal. Pues de un modo natural uno se vuelve más impersonal y a la vez es más uno mismo, porque yo soy esa conciencia y estoy en ella porque la soy.
Antonio Jorge Larruy
jueves, 20 de enero de 2011
Toma de conciencia del tú real

El tú real es sutil. Este ejercicio te ayudará a ser más consciente de quién eres realmente.
¿Quién o qué es consciente de la lectura de estas palabras? Percátate de este estado de conciencia. ¿Cómo lo experimentas? ¿Qué sentimientos despierta? ¿Dónde lo experimentas? ¿Lo sientes en todas partes? Reserva sólo un momento la experiencia de él. Esto es lo que tú eres. Le experiencia de este estado está disponible en todo momento. Lo único que tienes que hacer es poner tu atención en el tú real en vez de en la mente.
Gina Lake
sábado, 8 de enero de 2011
No se ausenten

El que tiene ojos pero no ve,
El que tiene oídos pero no oye,
El que tiene lengua pero no habla,
Él Me puede ver como debo ser visto y Me puede
conocer como debo ser conocido.
Esto no significa que deban volverse inactivos. Por el contrario, significa que deben estar constantemente alerta a la expresiva Belleza del Amado, Todo-penetrante. Sobre esto Hafiz ha dicho, “Si quieres que tu Amado esté presente, no te ausentes ni un momento de Su Presencia”.
El Maestro Perfecto está en todo, y es el Centro de todo. Cada uno y cada cosa están por lo tanto equidistantes de Él. Aunque, debido a nuestras propias limitaciones, externamente Él aparenta estar presente en un solo lugar a la vez. Él está, al mismo tiempo, en cada plano de consciencia a la vez. Verlo a Él como es, es ver a Dios.
Así que cuidado, no sea que cuando el Amado divino toque a la puerta de vuestro corazón, los encuentre ausentes.
Meher Baba
miércoles, 29 de diciembre de 2010
El más despierto de todos

Hace poco conocí algunos seguidores de las enseñanzas de Antonio Blay quienes me contaron la siguiente anecdota:
Según me contaron, Blay estaba en un Bar en San Sebastián donde solía comer chocolate con churros y un día, pasando por allí, se lo encontraron desayunando.
Dicen que entraron a saludarle y, de repente, Blay les preguntó si sabían quien era el que estaba más despierto en ese momento de los que allí se encontraban y sus amigos no supieron responderle. Blay les señalo un niño gitano diciéndoles que aquella persona era la más despierta del local. Cuando miraron vieron como el gitanillo robaba la cartera a uno de los clientes que desayunaba tranquilamente en la barra del bar.
Luis Granados
miércoles, 8 de diciembre de 2010
La visión es demasiado simple

Pregunta: La primera vez que le conocí, encontré la visión demasiado simple. Yo estaba meditando en aquella época, y pensé que tenía que romperme el culo haciendo eso. No aprecié cuán simple tiene que ser la visión. Después con los años, caí en la cuenta cada vez más de que es muy simple. La simplicidad finalmente superó todos los pensamientos complejos – basta mirar y ver Nada–. Finalmente acepté cuán simple es realmente.
Douglas Harding: Es alentador escuchar su historia. Muy a menudo me siento ineficaz, sin saber si la gente a quien he encontrado solo una vez ha continuado valorando la experiencia simple de Ver. Por supuesto, mi asunto es hacer que la gente no necesite a Douglas. Yo le ayudo a librarse de mí en su vida. Una vez que usted está establecido en la Fuente Simple, ¿quién tiene necesidad de Douglas?
Douglas Harding
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Espacio Inconmensurable
Estas experiencias de calor y presión, de placer y dolor, estos sabores y olores y sonidos y contactos, estos movimientos de formas coloridas llamadas mis manos y pies, ese ser asombroso que me mira desde el espejo y todo lo demás, ¿qué es sino una fugaz representación que tiene lugar en el Espacio Inconmensurable que yo soy? Parecen bandadas de pájaros que vuelan a través de mi Aire sin dejar rastro, bancos de peces que nadan en mi Océano sin hacer ondas, una sucesión de actores que aparecen en mi pantalla de televisión sin dejar en ella el menor rasguño.
Douglas Harding
lunes, 15 de noviembre de 2010
Toda perspectiva es dual por naturaleza.

¿Podrías volver a explicar por qué no es válida la expresión de que el sabio es consciente de su conexión con la Consciencia?
Porque, para que las cosas se puedan conectar, antes deben estar separadas. En la Comprensión Final esa separación no existe, por lo tanto no hay posibilidad de conexión. Sólo hay Unidad. Por eso digo que no existe una perspectiva no dual, porque toda perspectiva es dual por naturaleza. Todas las experiencias de conexión, todas las experiencias de unidad, dependen de la separación.
Así que en realidad tampoco existe la Unidad, porque está construida sobre la idea de la separación.
Si.
Entonces, no nos queda gran cosa…
No nos queda nada. Cuando hablamos de la Iluminación o de la Unidad, no hacemos más que especular sobre la Nada.
Wayne Liquorman
Extraido del libro La Iluminación no es lo que crees de ediciones Trompa de Elefante
sábado, 13 de noviembre de 2010
El que gritaras a tu hijo fue parte del funcionamiento de la misma Totalidad

Cuando conocí a mi guru, Ramesh Balsekar, él decía que la Consciencia lo es todo. Decía que somos parte de Eso; por lo tanto, todo lo que hacemos se debe al desarrollo de la Consciencia –Todo-. Eso tenía mucho sentido para mí. Podía entender el funcionamiento de todo ello, y explicaba todo lo que necesitaba que se me explicase. Fue muy satisfactorio. Todo lo que todo el mundo hace es siempre el funcionamiento de la Consciencia. Ningún problema.
Dejé la charla y me fui a casa. Mi hijo de cinco años estaba haciendo algo que le había dicho quince veces que no hiciese. ¡Y ahí estaba haciéndolo de nuevo! Le empecé a gritar: “¿Qué diablos te pasa? ¡Te he dicho quince veces que no hagas eso! ¡Joder!, ¿es que no me escuchas? ¡Vete a tu cuarto!”. Así que se fue a su cuarto, tambaleándose con el caminar propio de un niño pequeño. Me conocía lo bastante bien como para no sentirse desconcertado por mis diatribas. Pero yo me quedé con un malestar terrible pensando: “Espera un momento. Acabo de pasarme todo este tiempo con un Maestro que me ha descubierto los secretos sobre la existencia. Lo veo, lo creo, y sé que es verdad. Desde el fondo de mis entrañas sé que lo que mi hijo estaba desempeñando, justo delante de mí, era la acción de la Fuente, y mi respuesta fue la de castigarle y reforzar en él la creencia de que era él el que lo estaba haciendo, que él era el responsable de ello”. Estaba totalmente asqueado conmigo mismo.
Al día siguiente volví a la charla –Ramesh hablaba todos los días en una casa en Hollywood Hills- y le confesé mi desliz en el Advaita: “Ramesh, me siento fatal. Me fui a casa y me olvidé por completo de tus enseñanzas. En el momento en que mi hijo hizo algo que me disgustó todo se esfumó. Le grité olvidándome por completo de que su acción era sencillamente parte del funcionamiento de la Totalidad, no de su acción egóica”.
Y Ramesh me miró con una increíble expresión de compasión (me gusta pensar que era compasión y no pena) y me dijo: “Wayne, el que gritaras a tu hijo fue parte del funcionamiento de la misma Totalidad. Tu reacción forma parte de la misma matriz existencial, ¿entiendes? Te omites a ti mismo”. E, inevitablemente, es lo que hacemos; eso es la hipnosis divina. Incluso cuando aceptamos todo el paquete, incluso cuando decimos: “Sí, lo veo. Lo creo. Es verdad. Eso es”, al momento siguiente, cuando el ego reclama ser el autor, nos consideramos los responsables y reaccionamos con culpabilidad u orgullo.
Wayne Liquorman
domingo, 7 de noviembre de 2010
Absoluta ausencia de yo: vastedad

De la experiencia de absoluta ausencia de “yo”, mi estado de consciencia haría una abrupta transición ahora a la estación siguiente: la experiencia de que, no sólo no existe un “yo” personal, sino que tampoco existe “lo otro”. Es decir, estaba a punto de producirse un viraje que me introduciría de modo permanente en la percepción pura de la unidad, donde se revelaba que la vacuidad que dominaba mi consciencia era la sustancia misma de toda la creación. Una vez que el secreto de la vacuidad se desveló de esta manera, empecé a referirme a ella como “vastedad”.
Suzanne Segal
Lo irreal
domingo, 31 de octubre de 2010
Tú sé como eres
martes, 26 de octubre de 2010
La fuerte energía de la comunicación que emana de la Claridad

¿Leer libros sobre el no-dualismo o asistir a charlas de maestros no-dualistas puede servirnos para acabar con la búsqueda?
No pasa nada por leer libros o asistir a conferencias, pero puede que sutilmente sigas creyendo que esas charlas pueden aportarte algo, que van a aportarte un poco más de claridad o que te ayudarán a aflojar un poco más el sentido del yo, o que te harán ser más consciente o algo así. En ese caso, sigue existiendo un objetivo sutil, una búsqueda sutil. Sin embargo, eso es perfectamente válido. La mente quiere que la dejen pensar lo que ella quiere. ¡Pero, por suerte, este mensaje no tiene nada que ver con la mente sino con la energía que está detrás de todo esto! Se puede notar una energía muy fuerte en esos grupos y en esas reuniones en las que la comunicación emana de la Claridad.
Jeff Foster
lunes, 27 de septiembre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
La divina paradoja

Yo no estoy aquí.
Cuando me miras, lo único que ves es un montón de carne y huesos, un montón de carne y huesos que tiene aspecto de comportarse de forma predecible y que emite sonidos y olores también predecibles. Y al ver esta conducta, cuentas la historia de Jeff Foster. Ésa es la figura que tú has creado de mí. Ése soy yo según tú.
Pero ¿existe en quien ahora os habla un “yo” verdadero al que tú te estas dirigiendo? ¿Existe realmente ese “Jeff” que tú consigues reconocer y a quien asignas un nombre?
Jeff Foster
domingo, 19 de septiembre de 2010
Mire a ese amplio cielo y a esas nubes y árboles

Mire a ese amplio cielo y a esas nubes y árboles, y después mire a esos pies y brazos y tronco —y diga si usted está excluido de esa vastedad ahí y encerrado dentro de esta pequeñez aquí. En alguna parte el Canon Pali habla de dos tipos de gentes: aquellos que «viven en una pequeña solidez», y aquellos que «viven en la inmensidad». ¿De qué tipo es usted, en su propia experiencia inmediata en este momento? ¿No es el primer tipo no solo imaginario sino inimaginable, ni siquiera válido como material de cuento de hadas o de ciencia ficción? ¿Del mismo tipo que esos cuernos de conejo y cabellos de tortuga de los que las escrituras budistas no paran de hablar? ¿No es, hablando llanamente, banalidad o insensatez?
Douglas Harding
domingo, 12 de septiembre de 2010
Lo único que existe, en cada momento, es “estar despierto”

Nathan, para los neófitos, ¿podrías hacer algo así como un resumen de las cuestiones básicas como: quién soy yo, qué es la consciencia, en qué consiste todo este montaje…?
Los conceptos se utilizan hacia lo que, sencillamente, existe. Sólo existe la Conciencia –o Unidad- de la que se puede decir que consta de dos aspectos: la consciencia y el contenido de la consciencia. Todas las imágenes que aparecen como el contenido, en el momento presente, son constatadas por la consciencia. Esas imágenes incluyen formas visuales, pensamientos, sensaciones, emociones, etc. Entre las imágenes mentales, la primordial es el pensamiento del “yo”, que brota de la imagen del cuerpo.
Cuando el aspecto de la consciencia de nuestra verdadera naturaleza pasa desapercibido y uno se identifica de forma exclusiva con el contenido, se asume el “yo” –“Yo soy el personaje”- y los demás pensamientos que aparecen se convierten en “mis” pensamientos, “mi” vida, “mi” historia. Ese juego de identificarse con el personaje alcanza su punto álgido con el embelesamiento.
Como parte de esta película, se puede producir el reconocimiento del aspecto de la consciencia, es decir, el aspecto de nuestra verdadera naturaleza que tiene como función constatar. Entonces, el proceso de embelesamiento queda desenmascarado y se ve que el “yo” y todos los demás pensamientos forman, simplemente, parte del decorado, pero no revisten más importancia que cualquier otra imagen.
Cuando prevalece la identificación con el “yo”, existe una sensación de separación al tiempo que una intuición o un “saber” innato de que nuestra verdadera naturaleza es la Unidad. Esta disparidad se manifiesta en una tensión o agitación que le conduce a uno a desear librarse del “yo”, escapar del “yo”: pero no hay escapatoria. El “yo” no es más que una imagen, aunque se puede tener la impresión de que escuchar un mensaje como éste o de que aparezca en el guión de la película algún tipo de indagación, de investigación sobre el “yo”, sirve para desenmascararlo. Sin embargo, lo único que existe realmente, en cada momento, es “estar despierto”, tanto si se está embelesado con el “yo” como si se ve que no es más que una imagen
Nathan Gill
martes, 7 de septiembre de 2010
lunes, 23 de agosto de 2010
Dvd: La Luz Eterna

LA LUZ ETERNA.
Sri Ramanáshraman
LA Luz Eterna es un documental de 58 minutos que recoge la vida de Sri Ramana Maharshi desde su nacimiento en 1879 hasta su muerte en abril de 1950. Además de fotografías excepcionales de Bhagaván y de los primeros años del ásrham, este DVD incluye antiguas filmaciones restauradas.
Creado en 2003, este es el primer video que el Sri Ramanáshraman de Tiruvannámalai (India) produce integramente. Este DVD no decepcionara ni a los devotos ni a quienes se adentren por primera vez, en el mundo de Sri Ramana Maharshi ya que, a pesar de su sencillez, relata la conmovedora historia de uno de los sabios mas importantes que la humanidad ha tenido el placer de conocer.
DVD
48 páginas
PVP: 15 €
Edición 2010
Ediciones Trompa de Elefante
viernes, 30 de julio de 2010
La consciencia es el espejo

Ser conscientes de que nosotros somos es como mirarse en un espejo…˜ La consciencia es el espejo…˜ O bien se nos enseña a ver el mundo en él…˜ y a nosotros mismos como un objeto dentro de ese mundo…˜ dentro de ese espejo…˜ O bien se nos enseña a vernos a nosotros mismos como el que está viendo toda esa imagen reflejada…˜ En el primer caso…˜ nosotros creemos falsamente ser nacidos y mortales…˜ un cuerpo contenido en ese mundo…˜ En el segundo caso…˜ nosotros verificamos que nosotros sólo estamos viendo el mundo y una semejanza corporal de nosotros mismos contenida en él…˜ Pero nosotros nos verificamos a nosotros mismos como absolutamente fuera del mundo…˜ La primera es una operación generativa de sufrimiento…˜ La segunda es una operación reflexiva que nos dice toda la Verdad de nosotros mismos…˜
Pedro Rodea
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